Un “asunto” de gran interés para la ciudadanía catalana


Hace unas horas he sabido que CiU y ERC han bloqueado en la Junta de Portavoces del Parlamento de Catalunya la comparecencia de Artur Mas para dar explicaciones sobre la “cumbre” que dejo cuanto menos en entredicho la separación de poderes y que a buen seguro hubiera abierto el melón de la corrupción, un “asunto”, que al parecer de algunos, carece de interés para los contribuyentes.

Para compensar esta noticia, también nos hemos enterado que por fin en el Parlamento de Cataluña se debatirá una resolución de gran interés para la ciudadanía catalana: “La criminalización de la lucha sindical en Andalucía”; el contenido de esta propuesta de resolución, por su trascendencia y magnitud internacional, será tratado en la “Comisión de Asuntos Exteriores y Cooperación con la Unión Europea”.

No voy a escribir sobre el primero de los “asuntos”, el rechazado, ni sobre las islas “Jersey”, ni si Oriol Pujol pasara la ITV, y tampoco acerca de la oferta de cigarrillos en la sede de ERC, ni del rostro del Bustos, los ayuntamientos de la Costa Brava, ni de espías y chafarderos etc. y tampoco sobre el interés ruso en el deporte catalán, pues me han pedido que me limite a 2.500 caracteres.

Me centrare en el trascendental debate que gracias al apoyo que CiU y ERC han prestado a una iniciativa de las CUP, se celebrará sobre la figura del alcalde de Marinaleda y su Sindicato Andaluz de Trabajadores, ese que algunos cínicos llaman Robin Hood, que desarrolla su actividad sin animo de lucro mas allá de las fronteras catalanas. Y compartir con Ustedes mi deseo de que el Parlamente apruebe la propuesta de resolución por la que el Gobierno de la Generalidad deberá instar a los gobiernos español y andaluz a dejar de reprimir y criminalizar la lucha sindical del SAT. 

Sin duda es un gran acierto que este debate empiece en la “Comisión de Asuntos Exteriores y Cooperación con la Unión Europea”,  pues representa una gran oportunidad para que Francesc Homs, ministro catalán de asuntos exteriores, y el recientemente constituido “Diplocat”, el “Foreing Office” catalán, informen a la Unión Europea sobre el tipo de estado de derecho, de democracia y de sindicalismo que defiende Cataluña, como un atractivo mas para atraer inversiones de capital y sobre todo para que pongan una alfombra roja a la entrada en la UE de una Cataluña independiente.

Los distintos caminos que han seguido las dos iniciativas que han ocupado este espacio de expresión, son un ejemplo del esperpento que se representa en el Parlament. Que mejor que la ironía para relatarlo.